Naci en Cárdenas, ciudad de bicicletas, coches y cangrejos... Ciudad llana y llena de historias, allí ondeó por primera vez la bandera Cubana... esto, entre otras muchas y peculiares cosas, sin contar, que casi está bañada por las olas del divino mar de Varadero...

Mi familia, de origen humilde me dió tres madres, la mía biológica más sus dos hermanas gemelas que no pudieron tener hijos, las tres dedicadas a coser, magas del vestir, encantadoras de modificaciones y arreglos importantes en este oficio. Y los hombres de mi familia, mi padre y mis tíos... hacedores de lo imposible.

Desde que gateaba...mi vida se vió rodeada de recortes textiles, de hebras e hilos que siempre llenaban el suelo cuando ellas trabajaban ... colores y texturas ... era como la paleta de un pintor desparramada. Era andar encima de un nido alegre donde el sonido de las máquinas de coser se integraban y todo formaba armoniosas horas suaves y felices. Así crecí y amé, desde pequeña, el arte que hay en coser, el disfrute enorme de tener en las manos telas diferentes, este material que por sí mismo ya viene transitado por manos de artistas fue lo que me condujo desde niña y me mostró el sendero de mi vida.

Pienso que el ser humano en la medida que vive va llenándose de "marcas", de "zonas" a nivel espiritual. Alegrías, tristezas, éxitos, fracasos, nostalgias, miedos, en fin...lo bueno y lo malo, lo dulce y lo amargo, lo feo y lo bello, todo, nos va dejando huellas, agujeros internos, costuras, bordes, uniones, nudos, desgarros ... después, nos ponemos PARCHES, para así, mejorados y restaurados, seguir viviendo.

Mi trabajo recurre a este simbolísmo, este rehacerse cada día. Empleo telas e hilos. Diferentes materiales que son como los sentimientos, suaves, sutiles, trasparentes, brillantes y rústicos. El textil es parte inseparable del ser humano, lo arropa y amortigua, hace suave y cálido el diario vivir. Por esto siempre está presente de algún modo en mi obra, ya sea collage, acuarela o acrílico.

La inquietud me carateriza, tengo siempre un motorcito interno, hago mil cosas, me gusta escribir e ilustrarlo. Gozo inmensamente de las técnicas artesanales, estas me armonizan, me llevan al maravilloso mundo que trillan las manos junto al pensamiento. No me gusta regodearme en la tristeza, me gustan las actitudes constructivas, los ambientes idealizados y fantaseados para enfrentar la realidad y tratar de mejorarla. Siempre llevo a mi hija apretada a mi pecho, inseparable en mi vivir... AMULETO DE MI EXISTIR, llevo también, mi corona de cangrejos, mi andar de bicicleta amortiguada.... y van junto a mí los sillones en las calles, el trotar de los caballos tirando de los coches, mis madres costureras de la vida, las casas, los rostros, las máscaras, las palmas, el sol, el salitre, el mar...

HAY DÍAS EN QUE PINTO COMO ME GUSTARÍA QUE FUERA LA VIDA, OTROS, LA VIDA ME PINTA ...Y dependiendo del color que me dá, trabajo.... Hay días de rojos oscuros, de verdes claros y otros, de amarillos brillantes como un Sol.

Alejandrina Cué

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